Maternidad al principio no va con emprender

Antes de ser mamá por primera vez me creía super woman. Creía que tener hijos no "era tan duro como decían." Creía que mi hijo se "adaptaría a mí y que yo haría las cosas tal cuál las hacía." Incluso me preguntaba a mí misma, que por qué tantas madres se "quejaban tanto." Creía que todo era "mentalidad."

Que golpe tan duro fue ser madre. Un tortazo contra el piso. Un "me lo dijiste pero no te creí."

Desde ya pido diculpas a todas aquellas madres que no tuve empatía. Me hubiera gustado hacerles caso, pero era tan deprimente pensar que mi vida sería tan más dura. Y... tenían toda la razón. Cada palabra. Cada suspiro. Porque ser madre es hermoso, pero es sin duda lo más desafiante que pasa por la vida de una mujer. Tantos nuevos roles, tanto duelos, tantas sonrisas y llantos. Es completamente indescriptible.

Casi dos años antes de ser madre empecé a emprender. Emprender era lo que pensaba todo el día. Emprender era lo que comía, almorzaba y cenaba. Era todo lo que pensaba y lo amaba.

No había nada que me pare. Horarios, distracciones, demandas. Mi tiempo era absurda y hermosamente mío. Sin restricciones.

Empecé a a crecer poco a poco en mi negocio hasta que me sentía imparable. Aún en mi embarazo, con lo complejo que fue al principio, mi fiebre del emprendimiento seguía en cada poro de mi cuerpo.

Sabía que Bernardo iba a llegar pronto. Aún así no dimensionaba nada y agradezco que fue así. Sino tal véz me hubiera deprimido un poquito. Pensaba que todo seguiría igual. Que nacería y yo podría trabajar con él en mis brazos. Que estaría quietito viendo la pantalla de mamá. O jugando en el piso armoniosamente mientras yo trabajaba. Era una visión perfecta.

Hasta que nació. Mi hermoso nació y su cuerpito pequeño lleno mis días. Pero nunca me imaginé que la falta de sueño, el dolor profundo de mis pezones, la sangre que no paraba de salir hasta un mes después, el dolor emocional de ser otra persona me invadirían por completo. Más aún, nadie me dijo que tendría que dejar temporalmente mi hobbie y pasión más grande: mi emprendimiento.

La mayor pelea diaria era la misma: Quería tanto sentarme a trabajar, idear proyectos increíbles, crear cosas nuevas pero... estaba agotada. Mi pequeño demandaba cada minuto de mi tiempo y cuando no lo demandaba, yo estaba tan agotada que me escurría entre las sábanas para poder compensar un porquito el sueño perdido.

Aparte de todo lo complejo que es ser madre de por sí, me fui a vivir a Costa Rica cuando él tenía un mes de nacido. Es decir materné sin tribu de mujeres. Y otra herida gigante se abrió: La de la profunda soledad.

Todos los días peleaba con mis ganas profundas de: trabajar y prender esa llama de pasión que tenía por mi trabajo y cuidar, maternar, sostener (que también quería).

Y sabes qué.... creo que eso hizo mi experiencia más dura aún. El peso de mis expectativas. El querer forzarme a algo que mi cuerpo no podía sostener. Un emprendimiento que por más que me llenará ,nunca sería el mismo y hasta hoy en día no lo es (mis hijos tiene 7 y 4 años).

Y ahora miro para atrás... para la Caro que tanto se criticó. Para la Caro que tanto sufrió por expectativas no cumplidas y la miro con cariño y compasión. Pienso: ójala pudiera estar allí para aconsejarla, para decirle que se la tomé suave. Para susurrarle que volverá su pasión por trabajar pero de una manera completamente distinta y aún así, que lo disfrutará profundamente.

Lo que más me gustaría decirle es: Disfruta de esta etapa. Si tienes la posibilidad, quédate pegadita a tu hijo, no trabajes o házlo cuando puedas sin presiones. No es una carrera y por más que la gente comente, tú único trabajo ahora mismo es fomentar este vínculo que tienes con la pequeña personita que tienes en frente.

Me gustaría decirle que se rodee de gente y que en todo lo difícil que se pone, los días duros físicamente pasarán... Que está bien parar si lo puede hacer.

Decirle que: en esos huequitos que sienta más energía, puede dedicar para planear su negocio sin apuros. Me gustaría decirle que a pesar de que "no creyera que lo lograría" en unos años tendrá ese negocio que le permite estar en casa junto a sus hijos y al mismo tiempo trabajar como tanto soñó (con berrinches, llantos, distracciones, fluidos y cero enfoque total incluido jeje). Pero que no fue creado desde las expectativas irreales de lo que "debe ser," sino desde seguir esa huella que va dejando la curiosidad sin tanta presión.

Este post lo escribo con mis manos en el corazón para toda madre que recién dió a luz. Sé que tenemos un mandato no "impuesto" pero que cargamos en la espalda: ese mandato de ser "exitosas," de proveer igual que nuestras parejas. Pero... no entendemos que damos mucho más de lo que imaginamos al poner nuestro cuerpo, nuestra mente y nuestra alma al cuidado de nuestros hijos.

"Eso" puede esperar. Aunque este momento se sienta profundamente incómodo, porque está lejos de lo que esperabamos o de lo que las personas alrededor de nosotros "creían." No pasa nada. Regálate este momento lindo y a la vez profundamente doloroso para ti, para tu hijo y pronto, poco a poco recuperarás esas ganas por vivir y amar y seguir trabajando por esos sueños tan lindos que tienes.

Sí, esa es mi opinión. La maternidad no va con emprender. No, en esos primeros meses de vida de tu bebe, incluso el primer año. Porque tu cuerpo y tu alma te piden otra cosa. Algo completamente instintivo. Poco a poco, este ser va necesitando menos de ti. En esos momentos, aprovecha para llenar esos espacios con la búsqueda de tus sueños, pero sin presión. Sino no disfrutarás de la fase tan hermosa y dolorosa que estás viviendo. Te abrazo con mi corazón. Te veo. No estás sola. Estamos una comunidad de madres, en todos lados del mundo, sintiendo lo que sientes, EN SILENCIO. La experiencia colectiva más dolorosa que espero que un día termine.

TENDENCIAS

Sed ut perspiciatis unde omnis iste..

Quis nostrud exercitation ullamco..

Incididunt ut labore et dolore magna aliqua..

SOBRE MÍ

Hola 👋 Soy Caro Tinajero. Una mirada real y sin filtro a la vida creativa: rituales, maternidad y pequeños shots de realidad mezclados con creatividad, tecnología 🖥️ y mucho color 🎨.

COMPARTAMOS POR OTRAS VÍAS

Tecnología, productividad lenta y negocios con sinceridad, creatividad y color 🧡 con mucha sinceridad, datos actuales de las tecnologías y miles de maneras de agregar funcionalidad y color a tu vida digital.

DOSIS DE CREATIVIDAD Y REALIDAD

✨ Una versión sin filtros de mi vida de madre, emprendedora, mis rituales, mi día a día para vivir una vida creativa con propósito. Recibe inspiración y realidad cada semana a través de Substack🧡